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¿Un gobierno con todos los peruanos?

(JUAN CARLOS VALDIVIA) Hace pocos días, Mario Ghibellini diagnosticó con precisión la enfermedad que aqueja a un gran sector de peruanos: el síndrome Lora, haciendo referencia a la declaración del receptor de la célebre patadita que ahora afirma que votará por Alan García.
Así, Ollanta Humala aparece como la droga que ha logrado que los peruanos de un día para el otro olviden lo que significó el gobierno de Alan García, y hoy lo consideren como un demócrata, un estadista, un líder continental.
La historia le ha deparado la oportunidad a García de contar, como en el 85, con un gran respaldo ciudadano. Entonces, repitiendo la estrategia desarrollada en esa coyuntura, vuelve a aparecer convocante, plural, tolerante. Hace veinte años, cuando se le recordaba al APRA el uso del carné partidario durante el ya lejano gobierno de Bustamante y Rivero, el joven García nos ofrecía un gobierno “con todos los peruanos”, tal como hoy nos garantiza que proscribirá su uso si es electo presidente.
En el 85 se promovió la aparición de un grupo “Independientes con Alan”, que buscaba incorporar no apristas a las tareas de la campaña y luego del gobierno. Personajes que formaron parte de ese primer grupo, junto con otros más jóvenes, han reaparecido hace pocos días en un miraflorino hotel para relanzar el llamado “Frente Social”.
En aquella primera campaña presidencial, el joven García buscó modernizar la imagen del APRA, ligada a himnos, marchas, saludos marciales, jerarquías, y “búfalos”. Por ello cantaba con los hermanos Zañartu, e introdujo el uso de una paloma estilizada como símbolo alternativo a la tradicional estrella. Hoy canta valses con Arturo Cavero, como puede ensayar unos pasos de reggaetón, y hacer bailar a unas coquetas estrellitas.
Entonces cabe preguntarse: si usa las mismas estrategias, ¿repetirá también los mismos errores?
En principio, el anuncio realizado sobre la independencia del ministro de Economía y la convocatoria a profesionales intachables como Mercedes Aráoz, Luis Carranza y Javier Abugattás (algún otro mencionado genera muchas suspicacias) serían un buen paso adelante. Durante su gestión del 1985 -- 1990 el joven García se caracterizó por el poco respeto que tenía a sus ministros, pues aquellos que hacían prevalecer argumentos técnicos (como César Robles Freyre y Abel Salinas) tenían que dejar el cargo.
A pesar de la generosidad con la que hoy es recibido y tratado Alan García, y las promesas que realiza, tendrá que dar mayores señales respecto de que su cambio es responsable. Finalmente, no hay que olvidar una de sus mejores recomendaciones: “En política, no hay que ser ingenuos”.

3 comentario realizado... y tú qué opinas?

  • Antonio says:

    Ultimamente veo que tus posts y comentarios son poco neutrales. Muchos de nosotros sabemos lo malo que fue el gobierno de Alan Garcia y tenemos miedo que todo ello se repita, pero acaso insinuas que Ollanta Humala es la solucion?

  • helefante says:

    Yo no siento eso. Mas bien me parece que viene de la indignacion que causa el rol que esta jugando los medios de comunicacion en esta campaña.

  • Renzo says:

    Estoy de acuerdo con Antonio, ademas la indignación ocupa 1 o 2 posts ( bueno 3 …) , pero hay que acordarnos que es su blog y hace lo que desea con su blog. ok. Pero a pesar de sus post sobre política, es buen blog

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