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Katrina y Bush la pareja perfecta

(LNS) Unos 7.000 militares llegan a Nueva Orleans, cuatro días después de la tragedia, para empezar el reparto de víveres entre las 60.000 personas que esperan ser evacuadas

Nueva Orleans
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, visitó ayer las zonas afectadas por el huracán «Katrina» entre las críticas de damnificados, autoridades locales y prensa, que reprochan a la Casa Blanca haber reaccionado con extrema lentitud. Entre tanto, en Nueva Orleans, 60.000 personas esperan en medio de la desesperación a ser evacuadas, mientras que el Ejército comenzó el reparto de comida y agua.

«Es como si la peor arma del mundo hubiera destruido la costa del golfo de México», dijo Bush después de sobrevolar la región. El presidente hizo estas declaraciones desde Mobile, en Alabama, uno de los tres estados más afectados. Allí, varios miembros de los equipos de coordinación de rescate le explicaron, cuatro días después de que el «Katrina» arrasara el sur de Estados Unidos, cómo está la situación. El mismo Bush reconoció que el resultado del trabajo no es «ni mucho menos aceptable». El primer paso se dio ayer en el Congreso tras aprobar una ayuda de 10.500 millones de dólares.

Mientras, los refugiados continúan esperando que alguien vaya a recogerlos, que los ayuden a salir de esa situación. Ayer se realizó el primer reparto de comida y agua. Varios vehículos anfibios del Ejército norteamericano llegaron al centro de Nueva Orleans con víveres. Son más de 7.000 soldados preparados para terminar con la violencia que azota la zona, que aumenta por momentos. De hecho, cada vez son más los testimonios de afectados que hablan de bandas fuertemente armadas que actúan en la ciudad. La situación empeora por las noches cuando la falta de electricidad sume a la zona en una profunda oscuridad. La pasada madrugada, dos fuertes explosiones, probablemente provocadas por escapes de gas, incendiaron dos edificios. El pánico, sin embargo, cundió entre los refugiados provocando incluso avalanchas.

Más de 11.000 personas ya han sido trasladadas a Houston, pero miles de enfermos que están ingresados continúan a la espera de ser trasladados a hospitales de otros estados. Además, la mayoría de los supervivientes tiene ya problemas de deshidratación y gastroenteritis.
«Estamos atrapados sobre todo en dos lugares, el Centro de Convenciones y el Superdome, sin comida ni agua, a una temperatura de 33 grados», explicó el refugiado Alan Gould. «Hay niños pequeños, gente enferma y ancianos muriendo cada día, niñas violadas y asesinadas, gente corriendo con pistolas… Temo por mi vida, por la de mi esposa y por la de mi hija de 5 años. No queremos seguir aquí por más tiempo». Gould lleva tres días en el centro. «No paran de decir que vienen los autobuses y nadie los ha visto aún… Necesitamos ayuda. Necesitamos salir hoy de aquí».

Como ayudar:
American Red Cross Hurricane Relief
Microsoft

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